Observar antes de intervenir
Anotamos sustrato, humedad, árbol asociado y fecha antes de tocar nada. Una colonia que se levanta sin registro pierde la información que la hacía útil para el estudio.
Un grupo de estudio nacido en Bariloche que hoy reúne biólogos, educadores ambientales, fotógrafos y guardaparques en torno a una misma idea: entender el bosque patagónico antes de tocarlo.
Dudas concretas sobre cómo trabajamos, qué se puede hacer en el bosque y qué no. Si tu pregunta no aparece acá, en la sección de ayuda hay más material de lectura.
Sí, siempre que hayas anotado dónde y cuándo los encontraste, sobre qué sustrato crecían y qué árboles había cerca. Sin ese contexto la identificación pierde precisión. Traelos en papel o cesta ventilada, nunca en bolsa cerrada, y avisanos antes por correo para coordinar el horario de revisión.
No. No comercializamos ejemplares ni damos indicaciones de consumo. Nuestro trabajo es la observación, el registro y la divulgación sobre la función ecológica de los hongos en el suelo forestal. Cualquier decisión de ingerir una especie silvestre queda fuera de lo que podemos acompañar.
No es requisito. Las expediciones se arman con grupos mixtos y siempre hay alguien del equipo explicando criterios de campo. Lo que sí pedimos es respetar las pautas de conservación: no pisar colonias frágiles, no recolectar sin motivo de estudio y seguir las indicaciones del área protegida que visitemos.
Funcionamos como grupo de estudio independiente con aportes de talleres, colaboraciones con escuelas y trabajo voluntario de quienes forman parte. La sede en Bustillo 2846 se usa para charlas, revisión de material bibliográfico y armado de salidas. Si querés conocer el detalle de nuestras actividades, podés mirar los recursos publicados.
Las imágenes que compartís con nosotros se usan solo con tu permiso y con fines de divulgación o registro científico. No publicamos ubicaciones exactas de especies sensibles para no exponerlas a la recolección indiscriminada. Podés pedir que se retire una foto en cualquier momento escribiéndonos.
Para consultas más específicas sobre identificación o bibliografía, escribinos a info@siberyasam.com o revisá la sección de ayuda.
Nacimos como un grupo de estudio que se juntaba a caminar el bosque húmedo con libreta y lupa, sin apuro por nombrar lo que veíamos. Con los años ese hábito se volvió método: observar primero, identificar con evidencia después y dejar el sustrato intacto. Hoy funcionamos como instituto dedicado a la micología patagónica, con la misma cautela del primer día.
Anotamos sustrato, humedad, árbol asociado y fecha antes de tocar nada. Una colonia que se levanta sin registro pierde la información que la hacía útil para el estudio.
Reverso, olor, contexto del hospedador y bibliografía especializada. Cuando la duda persiste, la respuesta correcta es no afirmar y consultar a un micólogo.
No vendemos hongos ni promovemos su consumo. Cada salida busca leer el bosque: ciclos de descomposición, hojarasca, raíces y la red que sostiene el suelo.
Preferimos una foto nítida y una ficha bien hecha antes que una muestra más. El suelo forestal tarda años en recuperarse de una pisada mal puesta.
Que al terminar un taller o una caminata puedas mirar el mismo sendero con otra atención: distinguir un sustrato de otro, reconocer qué árbol hospeda qué hongo y entender por qué la descomposición de la materia orgánica es el trabajo silencioso que mantiene vivo al bosque andino-patagónico. Nuestro equipo reúne biología, educación ambiental, fotografía documental y experiencia de guardaparques, y esa mezcla es la que intentamos transmitir en cada actividad.