Estas son las condiciones que ordenan nuestras actividades formativas y salidas guiadas. Conviene leerlas con calma: evitan malentendidos y marcan el marco con el que trabajamos en el bosque.
No se recolectan especímenes
En talleres y salidas observamos, fotografiamos y anotamos. No se llevan hongos del sitio, ni siquiera para estudio. Cuando hace falta material de referencia, se trabaja con registros previos y colecciones autorizadas.
Identificación, no consumo
Ninguna actividad del instituto habilita el consumo de hongos silvestres. Las claves dicotómicas y las fichas de observación sirven para reconocer especies y entender su papel ecológico, no para decidir qué se cocina.
Sin certificaciones oficiales
Los talleres y encuentros para docentes no otorgan títulos ni credenciales habilitantes. Entregamos constancias de participación y materiales de trabajo, nada más. Cualquier formación con validez formal se gestiona por fuera del instituto.
Cupos y condiciones del terreno
Las salidas se arman con grupos reducidos y pueden suspenderse por lluvia, viento o estado de los senderos. La prioridad es no dañar sustratos frágiles ni comprometer la seguridad del grupo. Avisamos por correo ante cualquier cambio.
Alcance de la información publicada
Lo que compartimos en el sitio y en los encuentros es divulgación con base en observación de campo y bibliografía especializada. No reemplaza la consulta con un micólogo ni la normativa vigente de cada área protegida. Ante dudas sobre una especie, la respuesta correcta casi siempre es no recolectar y consultar.