Estas precisiones ordenan el modo en que presentamos el contenido para cada tipo de visitante. No son un reglamento cerrado, sino el marco con el que trabajamos en el instituto y que conviene tener presente al leer las fichas, las guías y las notas de campo.
Qué significa identificar
Cuando hablamos de identificación nos referimos a una observación documentada: hábitat, árbol asociado, fecha, sustrato y rasgos visibles. Una foto aislada o un parecido con una lámina no alcanzan para confirmar una especie. Las fichas del sitio son material de estudio, no una validación de consumo.
Sobre la recolección
No promovemos el consumo de hongos silvestres ni damos indicaciones para prepararlos. Si alguien decide recolectar, la responsabilidad es enteramente suya y debe consultar antes con un micólogo y con la autoridad del área protegida donde se encuentre.
Alcance de las guías
Las guías de campo describen especies frecuentes de los bosques andino-patagónicos, pero no cubren la totalidad de lo que puede aparecer en una salida. Un ejemplar fuera de lo esperado no invalida la guía: simplemente queda pendiente de revisión con bibliografía específica.
Contenido para distintos públicos
Aficionados, estudiantes, docentes y guardaparques llegan con preguntas distintas. Adecuamos el nivel de detalle según el caso, pero no simplificamos hasta el punto de volver ambiguo un criterio técnico. Si algo queda fuera de alcance, lo decimos.
Registros visuales y datos
Las imágenes de la fototeca provienen de salidas propias y de aportes revisados. No publicamos material sin contexto de sitio ni fechas estimadas. Tampoco compartimos ubicaciones precisas de especies sensibles, para no exponerlas a extracción.
Consultas y límites
Respondemos dudas sobre observación, bibliografía y actividades del instituto. No emitimos diagnósticos médicos ni confirmaciones de comestibilidad a distancia. Cuando una consulta excede ese marco, lo indicamos y sugerimos el camino adecuado.